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1er. Concurso Postales de Viajeros
Jet2.com / FronterasdePapel.com
 

Tu decides el ganador!! vota

 

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Postal nº 95: La lluvia de la semana pasada en la ventana del sitio que está en la cola del caballo del rey Pedro IV

Marta Cedrés

La lluvia de la semana pasada en la ventana del sitio que está en la cola del caballo del rey Pedro IV (Portugal)

Aquí no suena la lluvia en la ventana como si la fuera a romper. Aquí no suena. Sólo cambia la luz, y logra que te quedes dormida, que sigas durmiendo.

La música es triste cada vez más triste. La lluvia que no para, el humo de las castañas por todas partes... la bruma del tajo envolviéndote en Lisboa, haciéndote desaparecer dentro. Niebla blanca velándolo todo.

La gente pasa a cámara lenta. Me pregunto por primera vez qué hago en este país yo sola, poniéndome tan triste, permitiendo a Lisboa adentrarse así en mí, mojándome toda. Preguntándome para descubrir de verdad por qué estoy haciendo esto. Por qué estoy aquí y no en Buenos Aires o París o acurrucada en el sillón verde con Greta, a la que de repente por primera vez ni siquiera echo de menos. Es como si mi casa hubiera desaparecido por completo.

Qué miedo...

 

Postal nº 94: E melhor nao fechala . Os anjos, as pistas, as sorpresas e as noticias, entran tambem pelas janelas...
Marta Cedrés

E melhor nao fechala. Os anjos, as pistas, as sorpresas e as noticias, entran tambem pelas janelas... (Portugal)

Tronó mucho. Cayeron dos rayos azules al lado de mi ventana.

El primero fue más grande; el cielo alrededor se puso blanco, lila, blanco. Como el negativo de las fotos, cambió todo de color en media décima de segundo.

El segundo fue un poco más imperfecto, más torcidito, más astillado. Apagué la luz del techo y me tiré sobre la cama para verlos mejor. De tanto mirar descubrí que el cielo de Lisboa de noche no es negro, sino rosado sucio.

Toca diluvio. Es una tormenta muy grave; no parece soberbia, es así de gorda pese a sí misma.

No da confianza y no podemos saber su nombre.

Mejor que explote... contenida debe de ser perjudicial para la salud. Excelente magnetismo, 100%.

Explota, ¿vale? Explota...

Que rabia no tener el palito de pinchar tormentas. Tormenta, tienes que explotar... aunque se inunde Lisboa y se desborde el Tejo... no importa... explota…

 

Postal nº 93: Vall d'Arán
Ricardo Sancho

Vall d'Arán (España)

Aunque estamos a pleno agosto, aún se puede ver nieve en algunos rincones de España; desde aquí se ven unas montañas algo más arriba de Vielha que tenían toda la cima nevada.

 

 

Postal nº 92: Destino sobre nieve
Gonzalo Jaén

Destino sobre nieve (Madrid)

El tiempo se dibuja sobre el asfalto nevado, dejando un rastro que narra historias en pausa, cosas que se viven una vez y jamás se repetirán. Tu destino es la sucesión de tus pasos…

 

Postal nº 91: Jaisalmer 1
Olga Villa

Jaisalmer 1 (India)

Bajo las murallas de la fortaleza de Jaisalmer la gente esperaba la llegada del maharajá. Las mujeres se habían puesto sus mejores saris, y todo el conjunto le daba a la ciudad la atmósfera inmemorial de la India milenaria.

 

Postal nº 90: Jaisalmer 2
Olga Villa

Jaisalmer 2 (India)

Los músicos, con extraños instrumentos de aún más extraño sonido acompañaron la comitiva por las estrechas calles de Jaisalmer. Aquella tarde todo fue mágico. La extraña música, los extraños rituales, los gritos coreando el paso del maharajá, los colores increíbles de los saris de las mujeres. La India se nos mostró tal y como debía ser hace cientos de años.

 

Postal nº 89: Jaisalmer 3
Olga Villa

Jaisalmer 3 (India)

Cuando la procesión precedida por el maharajá montado a caballo, hubo terminado de hacer el pasacalles hasta la laguna en la que hicieron ofrendas todo el mundo volvió a sus cosas y la ciudad vieja, quedó encerrada de nuevo en el silencio de un atardecer que tiñó el cielo de rojo.

 

Postal nº 88: Un paseo por Brujas
Antonio García

Un paseo por Brujas (Flandes)

Hola Julio,

Para que veas que aunque tarde me he acordado de enviarte la foto que te hice en Brujas mientras presumías de saber montar en bicicleta tan bien como los belgas. Ya sé que de esto hace tres años, pero seguro que la foto sigue siendo de actualidad… ¿A que no has vuelto a subirte a una bicicleta desde aquel verano?

 

Postal nº 87: Mi piscina
Javier Mata

Mi piscina (Italia)

Este soy yo, Alberto, nadando en Sicilia durante las vacaciones del año pasado. La foto me la hizo mi hermano Javier y si ganamos el concurso, nos iremos los dos a Leeds de shopping.

 

 

Postal nº 86: Koutoubia
Mario Pereda

Koutoubia (Marruecos)

Estimado amigo,

Ya estoy en Marrakech, pero parece que ella ha seguido camino hacia una ciudad de la costa llamada Essaouira. Como ya era tarde para continuar camino hacia allí, me he alojado en un hotel cercano a la Djmaa el Fna y he bajado a la plaza a recordar viejos tiempos. Te envío esta foto del minarete de la Koutoubia al anochecer que saqué antes de mezclarme en el bullicio…

Un abrazo.

 

Postal nº 85 : Dar Dmana
Mario Pereda

Dar Dmana (Marruecos)

Estimado amigo,

He llegado a Essaouira, y he comenzado a buscarla por los hoteles, los cafés y los zocos. Nadie tenía noticias de ella, así que me he dejado llevar por las callejuelas de la ciudad y he encontrado este curioso rincón. Espero que te guste.

Un abrazo.

 

Postal nº 84: Essaouira
Mario Pereda

Essaouira (Marruecos)

Estimado amigo,

Sigo sin noticias de ella. Hoy me he dedicado a recorrer la playa, esperando encontrarla. Ha sido en vano. Unos turistas alemanes coincidieron con ella hará un par de días, y me han dicho que se ha marchado a Safi, otra ciudad costera al norte de Essaouira. Al anochecer, de regreso ya a la ciudad, me he cruzado con los guías que conducen en camello a los turistas de regreso a su pueblo y he sacado esta foto. Mañana seguiré camino hacia Safi, e intentaré escribirte desde allí…

Un abrazo.

 

Postal nº 83: Hijab
Mario Pereda

Hijab (Marruecos)

 

Estimado amigo,

Continúa mi infructuosa búsqueda por Marruecos. Llevo varios días en Safi intentando encontrarla sin éxito, pero hoy he recibido una llamada de su hermana diciéndome que, tras estar un par de días aquí, partió hacia Senegal, y que ahora se encuentra en un pequeño pueblo de la costa cercano a Dakar, llamado Toubab Dialaw. Parto de inmediato hacia allí. Te envío esta fotografía que saqué en el zoco de Safi. ¿Llevará ella también un hijab como estos maniquíes?

Un abrazo.

 

Postal nº 82: Toubab Dialaw
Mario Pereda

Toubab Dialaw (Senegal)

Estimado amigo,

Por fin he conseguido llegar a Toubab Dialaw, tras un agotador viaje de casi tres días, pero la verdad es que ha merecido la pena. He encontrado un bar justo al lado del mar, donde la cerveza está fresca, la música senegalesa suena a todo volumen, y las puestas de sol son de una belleza sobrecogedora. Ella ha estado en este mismo bar casi todas las tardes (todo el mundo la recuerda), pero lleva un par de días sin venir. Creo que esperaré un par de días a ver si la encuentro, mientras disfruto de estos bellos atardeceres a orillas del Atlántico…

Un abrazo.

 

Postal nº 81: Toubab Dialaw 2
Mario Pereda

Toubab Dialaw 2 (Senegal)

Estimado amigo,

Continúo aquí, en Toubab Dialaw, pero el gerente del hotel en el que se alojó ella mientras estuvo aquí, me ha dicho que se marchó hacia el norte, hacia Saint Louis de Senegal, casi en la frontera con Mauritania. No entiendo cómo pudo largarse tan rápido de un lugar tan paradisíaco como éste. La imagino bailando junto a las olas como las chicas de la foto, para entristecerse después, e ir a sentarse a solas junto a las rocas. ¿De qué huye? ¿Huirá de mí? ¿O tal vez de ella misma?

Un abrazo.

 

Postal nº 80: Saint-Louis
Mario Pereda

Saint-Louis (Senegal)

Estimado amigo,

Tras un incómodo viaje he llegado siguiendo sus pasos a Saint Louis de Senegal. Es una extraña ciudad, en la que el antiguo barrio colonial se encuentra en una isla en la desembocadura del río Senegal, mientras que los barrios populares se encuentran en ambas orillas. En la foto puedes ver el puente que une una de las orillas con la isla. Sin embargo, esta vez creo que he perdido su rastro totalmente. Llevo ya varios días aquí, y nadie la ha visto ni sabe nada de ella. He recorrido las calles del amanecer al anochecer sin encontrar ni una sola señal de su paso por aquí. Ahora no sé que hacer, ni dónde ir. Si tienes noticias de ella, házmelo saber, pero no le digas que he andado buscándola…

Un abrazo.

 

Postal nº 79 : Atardecer
Carlos Angulo

Atardecer (República Dominicana)

Siempre recordaré esta puesta de sol, porque estabas a mi lado y compartíamos una botella de ron y unas coca-colas. Nos habíamos conocido cuatro días antes y, quien diría que dos años después de aquella tarde, seguimos compartiendo puestas de sol. Ya ves, lo nuestro no fue un ligue de vacaciones. Te quiero!!

 

Postal nº 78 : Olas amarillas
Eduardo Bárcena

Olas amarillas (España)

 

 

Calor, trigo recién segado, rebaño de corderos y el amplio paisaje extremeño. Típicos tópicos en una tierra dura en la que el campo juega a imitar la lejana costa a fuerza de olas amarillas formadas por ondulantes colinas.

 

Postal nº 77: Esmirna
Arturo Amador

Esmirna (Turquía)

Antonio, Me acordé de ti y de tu frase preferida “eres más torpe que un elefante en una cacharrería” cuando, literalmente, tropecé contra este montón de cacharros. Al dueño de la tienda (el señor del bigote) no le hizo ninguna gracia mi accidente, aunque su actitud cambió radicalmente cuando le compré el cazo con el mango que aparece en el centro de la foto.

 

Postal nº 76: Paraguas invertidos
Piru Domínguez

Queridos amigos. Ha sido ardua la tarea pero lo he conseguido. Pronto estará listo y espero que lo podamos ver juntos. Os adjunto un fotograma de una parte del trabajo. Hasta entonces, os mando saludos, querida gente del concurso. ¡Suerte a tod@s!

“Desde la playa de Luarca, bicos”

Paraguas invertidos (España)
 

 

Postal nº 75: La muerte se aproxima
Piru Domínguez

La muerte se aproxima (España)

Presiento que mi vida

fugazmente se me escapa

como ese ave que vuela solo

recorriendo su cometido.

 

Cansada mi débil alma

de recorrer tantas millas

quiere descansar ya.

 

Mis lágrimas se han secado

de ese mar de tantos oleajes

que cualquier capitán los vencía.

 

A veces suspiro en la noche

que tantos días ha sido guía

del dolor que cubría mi espacio.

 

He inventado tantos versos

donde he podido estar

en sitios jamás vistos por el hombre.

 

Fantasía se llama el reino.

Allí moldeo cada una de mis letras

cada pronombre tiene su vida,

cada estrofa bañada está

con la sangre de un poeta.

 

“Te mando mi retrato por si ya no te veo…”

 

Postal nº 74: Viejo filósofo
Piru Domínguez

Viejo filósofo (España)

 

Bocanadas de aire

para una mente encorvada

de iras, tumbos y más tumbos.

 

La noria gira

y la vida pasa con cada giro.

¿me levanto o no lo hago?

-Si lo hago tengo miedo al éxtasis

si no lo hago a mi penumbra.

¿Qué hacer? amo las dos.

 

Levantarme y abrir las ventanas

de nuestra modesta morada

para dejar pasar la cálida noche:

-es una buena opción.

 

Quedarme sentado con mi agonía

avasallándome mis pensamientos

para dar muerte a mi vida,

también es una buena opción.

 

“Abuelo me acorde de ti al ver a ese señor y quería que lo

 supieras.

Te mando un beso muy grande desde aquí, aunque tú no

 estés ya entre nosotros como ese anciano señor…”

 

Postal nº 73: Viejo candil
Piru Domínguez

Viejo candil (España) 

 

¡Ay viejo candil!

que iluminas la negra noche

y la soledad de los poetas.

 

Cuantos años llevas ahí clavado

pasando frío en el duro invierno

y el sofocante calor característico del

verano

¡y que poco te quejas!

 

A cuantos enamorados

habrás visto besarse cálidamente

en las puertas de los portales

tras el paso de los años.

 

Cuantas veces habrás cantado

a la eterna Luna

y cuantas veces habrás llorado

por conocer el calor del sol

y tener que apagarte al surgir el alba

¡y que poco te quejas!

 

“Te escribo unos versos desde este lugar tan

 bonito que es Lugo.

Saludos y besos Luli”

 

Postal nº 72: Niños...
Piru Domínguez

Niños... (España)

Yo no soy un poeta

del que sus frases

suenan de mágicos sonidos.

 

Yo no soy un pintor

que con su paleta y pincel

hace su arte en un papel.

 

Yo no soy Eros

que con su flecha va

dando amor a las personas.

 

Yo solo soy

un navegante de la Lengua

y un enamorado de su princesa.

 

“A ti amor desde Vitoria…”

 

Postal nº 71: Tinieblas
Piru Domínguez

Tinieblas (España)

 

Bajo las tinieblas que me cubren

sucumbo a la vida.

Desdichas de una mano infame

que me arrastra al olvido.

 

Quiero entrar por ese hueco,

por esa rendija inexplorada

del que son eco mis frases.

 

Tú que estas ahí, frente a mí,

impávida y cubierta de escarcha

con voz leve y angelical:

-deja de arrastrarme al vacío.

 

Un susurro se hace notar.

El aire, pesado, se condensa en las paredes.

Quiero escapar, huir; pero no puedo

la oscuridad me ha cegado.

 

“Sensaciones vividas  este verano en la

gruta

 del Monasterio de Piedra”

 

Postal nº 70: Volar sin alas
Piru Domínguez

Volar sin alas (España)

 

Quiero volar alto, pero no tengo alas.

No puedo resistir más bailando

al son que me dicta la vida.

Ahora mi llanto se ahoga, se apaga

me oprime, me sacia, me desespera

hacia postales  de los mares del sin sentido.

 

A esa muchacha “Anónima” que vi bailar…

 

Postal nº 69: “Seven days in Bujumbura" 6
David Martínez

“Seven days in Bujumbura" 6 (Burundi)

La mujeres y los niños son, como siempre, los principales perjudicados por el violento fanatismo que ha sacudido el país. Los enfrentamientos entre tutsis y hutus han dejado un saldo de cientos de miles de muertos y de desplazados. Al igual que en la vecina Ruanda, los contendientes se emplearon con una violencia que escapa a toda comprensión racional. En el polvorín de los Grandes Lagos, además de las pérdidas de vidas humanas y de las innumerables familias destrozadas, hubo cientos de miles de desplazados que perdieron todas sus posesiones, sufriendo trastornos psicológicos fruto de la convivencia diaria con el peligro, la muerte y la destrucción. A todo esto hay que añadir el regreso de los refugiados, que actualmente van retornando poco a poco a sus hogares y que se encuentran con que otros han tomado posesión de sus campos, o que éstos han quedado desolados por el combate.

Postal nº 68: “Seven days in Bujumbura" 5

David Martínez

“Seven days in Bujumbura" 5 (Burundi)

Podría asegurarse que la historia de las hostilidades entre las dos etnias predominantes en Burundi se inició hace más de quinientos años. Los hutus, habitantes originarios de la zona y dedicados a la agricultura, fueron dominados por los invasores tutsi o watutsi provenientes de países del norte del continente como Uganda y Etiopía. Los tutsi buscaban tierras más fértiles para su pueblo y, con la fuerza de las armas, consiguieron reducir a los hutus, pueblo básicamente pacífico y poco acostumbrado a la batalla, convirtiéndoles en esclavos. Hasta el siglo XIX, los reyes tutsi fueron poderosos, pero los combates ínter tribales minaron la autoridad central, posibilitando en 1890 la entrada del gobierno alemán, que se apoderó de Burundi apoyando a los monarcas tutsis, situación que se mantuvo durante el período de colonización belga, tras la Primera Guerra Mundial.  Mucho tiempo después, concretamente en la década de los sesenta, se consiguió la independencia, a la cual siguieron cuatro años de extrema violencia hasta que, en 1966, tras un golpe de estado, el entonces primer ministro, Micombero, proclamó la República. En 1971 tuvo lugar una sangrienta purga, que se saldó con la muerte de 350.000 hutus y la huída de otros 70.000.

Postal nº 67: “Seven days in Bujumbura" 4
David Martínez

“Seven days in Bujumbura" 4 (Burundi)

La guerra civil que asoló el país entre 1993 y 2003 ha afectado principalmente a la capital, Bujumbura, ciudad que fue escenario de episodios de gran violencia entre barrios cada vez más segregados y armados, causando la huída de una parte de la población, que pasó a convertirse en desplazada y tuvo refugiarse en países vecinos, como Tanzania. Los ataques rebeldes en Bujumbura continuaron después del supuesto cese del fuego del 2003. Aunque en amplias zonas del país la seguridad ciudadana ha mejorado notablemente estos últimos años, en Bujumbura sigue dándose una situación de peligro mayor que en otras regiones, puesto que los intentos de desarme no han sido demasiado efectivos en la capital. Se estima que alrededor de 100.000 armas pequeñas, como revólveres, pistolas y granadas, siguen proliferando por todo el país  y que la inseguridad y la violencia urbana generada después del conflicto ha llevado a los ciudadanos de Bujumbura a armarse para su propia protección.  Entre los años 2004 y 2007, se han tratado numerosas heridas entre la población producidas por balas, armas cortantes y minas antipersona.

 

Postal nº 66: “Seven days in Bujumbura" 3
David Martínez

“Seven days in Bujumbura" 3 (Burundi)

Burundi está entre los cinco países más pobres del mundo, según los informes más recientes del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y, a pesar de su reducido tamaño (menos de 28.000 quilómetros cuadrados) es uno de los lugares más densamente poblados del continente africano. Por desgracia, dada la escasez de recursos naturales propios y la devastadora acción de la guerra, sus casi seis millones y medio de habitantes dependen en gran medida de la ayuda exterior para subsistir. La pobreza extrema, la inseguridad en las calles y el azote constante del sida (que se ceba muy especialmente en África) son algunos de los principales problemas que aquejan a los ciudadanos burundeses.

 

Postal nº 65: “Seven days in Bujumbura" 2
David Martínez

“Seven days in Bujumbura" 2

El índice de traumatización en Burundi a causa de la guerra es alarmante: niños y adultos con los nervios destrozados son atendidos en diversos centros especializados en traumas y en discapacidades causadas por la guerra, así como en hospitales psiquiátricos de orden católico, como por ejemplo el centro para enfermos mentales Kamenge, situado en Bujumbura, la capital del país.

Postal nº 64: “Seven days in Bujumbura" 1
David Martínez

“Seven days in Bujumbura" 1

"Burundi, un pequeño país situado en el corazón de África, se desangra en el verano de 1995. La guerra civil entre hutus y tutsis llena de muerte esta antigua colonia belga. El odio, la venganza y la sed de crimen se cruzan con la piedad, la generosidad y el ansia de supervivencia en medio de una región donde la vida vale muy poco." De esta manera describe el galardonado escritor mallorquín Eduardo Jordá en su novela "Pregúntale a la noche" la situación de Burundi en plena guerra. Años después, el conflicto de Los Grandes Lagos pertenece a la historia contemporánea, un capitulo sangriento y vergonzoso que actualmente recorre el camino de la democratización y de la paz. Un proceso que como casi todo en África transcurre lentamente.

Postal nº 63: Al sol, Tindouf 7
David Martínez

Al sol, Tindouf 7 (Argelia)

Nacidos sin patria: Actualmente y desde hace demasiado tiempo algunos jóvenes Saharauis afirman estar tan cansados de su situación que ya casi no tienen ganas de opinar o de seguir luchando por su causa, y es que los campos de refugiados poco o nada pueden ofrecer a las nuevas generaciones que terminan sus estudios y que aspiran a una vida mejor. Los jóvenes que tienen la suerte de estudiar fuera de los campamentos vuelven a ellos y no tienen nada que hacer. Mientras tanto, las organizaciones internacionales como el ACNUR cada año recortan más los presupuestos. Y sin embargo la demanda social aumenta entre los refugiados, desde que en 1991 se firmara el alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario y terminara con ello la movilización masiva de jóvenes para la guerra. Las organizaciones humanitarias atienden a necesidades básicas de alimentación y salud, pero los refugiados tienen también otras inquietudes y quieren prepararse para el futuro, por incierto que éste pueda parecer.

 

Postal nº 62: Al sol, Tindouf 6
David Martínez

Al sol, Tindouf 6 (Argelia)

El destino del pueblo saharaui, que ha tenido que aprender a vivir refugiado en medio del desierto, no avanza, enredado como está en una maraña diplomática, pues Marruecos mantiene su ocupación sobre estos territorios que reclama como una provincia, mientras que los saharauis aún sueñan con su independencia. El reino marroquí, que cuenta con el apoyo de Estados Unidos (ya que esta potencia le ve como un aliado por su islamismo moderado) no sólo ambiciona los fosfatos y el petróleo del Sahara, sino que encara el problema como una cuestión de orgullo nacional y, según algunos observadores, como una manera de distraer a sus propios súbditos de los problemas internos del país.

 

Postal nº 61: Al sol, Tindouf 5
David Martínez

Al sol, Tindouf 5 (Argelia)

Integrarse en un proyecto humanitario y viajar a los campos de refugiados resulta bastante fácil, pues el vuelo es económico y las conexiones vía Mallorca aceptables. El idioma en Tindouf tampoco es problema, pues tras el hasani, el castellano es la segunda lengua del Sahara. Una vez llegado al desierto, lo más probable es que los saharahuis te estén esperando en el aeropuerto con una sonrisa, un coche y el ofrecimiento de una habitación compartida con otros cooperantes en los campamentos, con electricidad y agua corriente, situada en el conjunto de haimas al que llaman "protocolo", en donde puedes hospedarte y comer a cambio de la voluntad. Está bien organizado, pues la afluencia de cooperantes de todo el mundo en Tindouf es asombrosa, ya que son muchas las organizaciones que realizan proyectos de cooperación en la zona. Una vez pasada la frontera Argelina y ya sobre el terreno, el ambiente es sorprendentemente amable, pues no hay haima donde no te inviten a tomar té y a compartir sus escasos alimentos.

 

Postal nº 60: Al sol, Tindouf 4
David Martínez

Al sol, Tindouf 4 (Argelia)

Con un simple paseo por los campos de refugiados saharauis se puede constatar la gran presencia de proyectos humanitarios financiados por ONGs e instituciones españolas para la mejora de las condiciones de vida de este improvisado pueblo. Entre ellas, se encuentra la ayuda que proviene Mallorca a través de la ONG Amigos del pueblo Saharaui de las Islas Baleares, una organización que posee delegaciones en todo el país.

Postal nº 59: Al sol, Tindouf 3
David Martínez

Al sol, Tindouf 3 (Argelia)

Los refugiados Saharauis viven en un ingrato e interminable pedregal en el que han sido colocados por la fuerza. Que esos niños nunca han visto un parque, que esas mujeres hacen sus necesidades en el desierto a la vista de todos porque en sus “haimas” (sus precarias viviendas) no hay letrinas. Que la subsistencia de este pueblo desarraigado depende totalmente de la ayuda humanitaria, ya que no poseen ni comercio ni industria, ni dinero, ni patria.

 

Postal nº 58: Al sol, Tindouf 2
David Martínez